dijous, 21 de maig de 2015

Us recomanem... Còmic.

Descobrint les novetats...
Página Negra de Frank Giroud, Denis Lapière, Ralph Meyer.

Entonces las botas se volvieron hacia ella
y el diablo la miro durante un largo instante.
Hizo un gesto con el brazo. Y con esa mirada, 
y ese gesto, la precipito a un agujero negro sin fondo,
a un inferno oscuro y confuso del que nunca volvería.
O volvería cambiada y rota.

Obra amb el guió de l'autor francès Frank Giroud i del belga Denis LapièreRalph Meyer és responsable del dibuix i del color, amb la col·laboració de la colorista Caroline Delabie. 
Així doncs hi trobem dues històries, dues protagonistes i dos estils gràfics, que acaben confluint en una sola narració de manera inesperada.

(...)Lo más fascinante de Página negra está en la habilidad de Giroud y Lapière para que ninguno de los elementos individuales que ponen sobre la mesa se apodere de la historia en detrimento de los otros. Ninguno de los tres personajes es más fascinante que el otro, los tres forman un triángulo espléndido y por separado podrían haber sustentado una gran historia, hasta el punto de que la novela gráfica ofrece esa posibilidad, leerla en diferentes ocasiones pensando en que el centro narrativo está en uno de los tres. Siendo los personajes formidables, quizá lo mejor del trabajo de Giroud y Lapière, hay que valorar el giro más sorprendente de la historia. Pero este no devora ni a los personajes ni a la historia antes planteada. El misterio tampoco se impone a los personajes o la denuncia del conflicto en Oriente Medio que también se desliza en sus páginas. Y así, el combate interior que plantean los autores con todos sus elementos acaban conformando una historia magnífica, absorbente y magnética. Pero el cómic va aún más lejos. No sólo es un fabuloso ejemplo de metalenguaje, en el que cada irrupción de la novela de ficción que hay en el relato llega de forma fluida y nada intrusiva, sino que además muestra una maravillosa forma de utilizar el tiempo, supeditada a la historia y no al efectismo.
En ese último aspecto, la diferenciación de tiempos narrativos y de cada una de las dos historias narradas, juega un papel vital Ralph Meyer. La verdad es que su dibujo engancha desde el primer vistazo, porque sus personajes son carismáticos, sus escenarios reconocibles y su forma de encerrar la realidad en cada viñeta sumamente interesante. Pero cuando pega un salto en el tiempo, en el espacio y en los protagonistas es cuando de verdad demuestra el calibre de su trabajo en Página negra. E incluso sabiendo que no llega a abandonar nunca una composición de página muy clásica, se encuentran elementos narrativos de primer nivel, como el maneo de los silencios o incluso de los ruidos (la escena del tiroteo, con el ruido de las ametralladoras naciendo en una página y continuando en la siguiente sería el mejor ejemplo). El color, labor en la que Meyer cuenta con la colaboración de Caroline Delabie, es el sublime colofón a un brillante trabajo, como evidencia la viñeta en la que acaban confluyendo las dos narraciones. Página negra es fascinante porque sus autores juegan con el lector a su antojo, porque se divierten eliminando las fronteras de la página y creando un nivel de realismo espectacular en todos los ejes que les sirven para construir su relato, incluso finalizando con un claro guiño a quien está al otro lado de la página: “¿Quién va a discutir el poder de la imaginación?”. Eso es lo que se pregunta un personaje al final. Pues eso.(...)