dimecres, 22 de maig de 2013

Us recomanem... Còmic. Ardalén.


A la biblioteca ja tenim l'obra guanyadora del premi a la Millor Obra d'autor espanyol publicada a Espanya l'any 2012 del 31 Saló Internacional del Còmic de BarcelonaArdalén, de Miguelanxo Prado.
Ens fem nostra la ressenya publicada en el número 38 del butlletí electrònic Còmic Tecla:
"Ardalén (viento ficticio) entra a ráfagas: suaves y cálidas al principio y tormentosas y frías al final. Un reflejo del hilo narrativo que se irá derritiendo a medida que avanza la lectura. Hablar de Miguelanxo es hablar de poesía, de honestidad, de amor hacia su trabajo, de talento, y sobre todo de calidad, un sello que no gratuitamente ha ido ligado a toda su carrera.
Hacía tiempo que Prado no nos presentaba una obra de empaque (llámenla comic o novela gráfica si lo prefieren). Absorbido largo tiempo por la hipnótica De profundis, nos tenemos que remontar a La mansión de los Pampín (Norma, 2005) para recordar su último libro en viñetas. Hay que decir que la espera ha valido la pena, y mucho. Ardalén es una obra madura (y madurada, me atrevería a decir) con un discurso sereno y una ejecución brillante. El autor no ha hecho concesión alguna ni se ha limitado a añadir páginas con la voluntad de alargar la duración, sino que ha convertido cada plancha en una obra de auténtica orfebrería con momentos que quitan el aliento; vamos, lo habitual en él, lo imposible en otros.
Miguelanxo nos vuelve a situar en su imaginario vital, donde se siente más cómodo, en esa Galicia profunda, verde y marrón, llena de Pazos y fango, húmeda y nebulosa, cosida al mar por los elementos y sesgada continuamente por los vientos. En ella encontramos a Sabela, que recientemente separada se volcará en pos de una quimera que la mantenga viva, en este caso la búsqueda de un abuelo que nunca llegó a conocer, y que emigró y murió en las Américas. Como contrapunto, el otro gran protagonista del relato es Fidel, un anciano con alzheimer que construye su pasado con retales de otros que quizás ha conocido o quizás ha inventado. El ardalén le será de gran ayuda para ir hilvanando este mosaico de vivencias y alimentando la confusión entre ellos. La historia viene salpicada por un montón de documentación testimonial (perfectamente falseada) de los hechos presuntamente relatados y abundantes textos informativos perfectamente dosificados que apoyan la lectura.
La emigración forzada, sintomática de la mala salud de un país y que tan de actualidad vuelve a estar cuando parecía ya superada, es el otro gran tema del libro. El autor la relata de manera excelente con la ayuda de metáforas y personajes fantásticos. Sí, hablamos de realismo mágico.

El mar una vez más nos ayudará a discernir esa dualidad entre realidad y ficción: fuera del agua la realidad, dentro del agua la ficción, y en medio ni una cosa ni otra (la portada es una buena muestra de ello). Los sentimientos y las emociones del pasado están bien guardadas en nuestro interior, pero si hace falta siempre se pueden modificar, ensalzar, o minimizar a medida, necesitamos del pasado para construir el presente e imaginar el futuro.
Me permito un pequeño paralelismo entre dos cómics de parecida sensibilidad: si en Arrugas (Paco Roca; Astiberri), los protagonistas inician una fuga hacia delante sin ningún futuro, tan solo para huir del presente, en Ardalén los protagonistas bucean en el pasado para reafirmarse en el presente, agarrándose como a un clavo ardiendo a cualquier resquicio de recuerdo.
Para mí Ardalén es el mejor título de Miguelanxo Prado desde Trazo de tiza (Norma, 1993), y eso son palabras mayores. Sin duda una de las más sólidas candidaturas al premio a la mejor obra del próximo Saló del còmic de Barcelona.
Ardalén no se lee, se siente y se vive.                       JAUME VILARRUBÍ"

Text extret del número 38 del butlletí electrònic Còmic Tecla.