dissabte, 27 d’abril de 2019

Us recomanem... Llibres. El Còmic a Estats Units d'Amèrica. Assaig.

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La Plaga de los cómics: cómo el pánico a los cómics cambió la cultura norteamericana de David Hajdu; traducción: José María Méndez.

Assaig de David Hajdu sobre el pànic social creat als Estats Units en els anys cinquanta pels còmics de crim i horror i les seves tristes conseqüències: cremes públiques, reformes legislatives i la instauració del Comics Code, un organisme d'autocensura que va tallar en sec el procés de creixement i maduració que estava experimentant el medi, deixant de pas a centenars d'autors al carrer.


Durante los años transcurridos entre el desenlace de la Segunda Guerra Mundial y el triunfo de la televisión como principal medio de masas, el entretenimiento más popular entre los jóvenes de Estados Unidos fue el cómic. Tan popular que llegó a provocar la alarma y un verdadero pánico entre los guardianes de la moral y las buenas costumbres. Se llevaron a cabo quemas públicas de tebeos por todo el país. Varias ciudades votaron su prohibición. El Congreso intervino y celebró vistas que prácticamente destruyeron las carreras de cientos de dibujantes, guionistas y editores. La plaga de los cómics explora las raíces y las consecuencias de una polémica que estuvo en el origen de un verdadero terremoto cultural.
Creados por jóvenes marginados de barrios humildes, los tebeos —chabacanos, desvergonzados y, a menudo, escandalosos— conquistaron de inmediato a los niños y adolescentes y sirvieron a sus autores como lienzo sobre el que expresar sus ambiciones, abordando sin ambages temas como la criminalidad, el sexo, la codicia y la miseria, con creatividad, irreverencia y suspicacia frente a la autoridad. David Hajdu explora las raíces y consecuencias de aquella controversia que, a pesar de haber copado en su día las primeras planas de los periódicos, es en palabras del propio autor «un capítulo prácticamente olvidado en la historia de las guerras culturales, que choca con ideas que hoy damos por sentadas sobre la evolución de la cultura popular, entre ellas el nacimiento de la sensibilidad de posguerra; una sensibilidad hosca y descreída, resignada a la violencia y obsesionada con el sexo, recelosa de la autoridad y anclada en la inmadurez de la juventud, que suele asumirse como consecuencia del rock ’n’ roll. La realidad es mucho más compleja. Elvis y Chuck Berry fueron la banda sonora de un movimiento creado por los cómics».

Text extret de Es Pop Ediciones.